Noticias El FMI pide a España que empiece a vigilar el precio de la vivienda


Publicado el 10 de diciembre de 2018 (Fuente El País) por ZAV



El organismo pide a las autoridades españolas que preparen las herramientas para controlar un crecimiento del crédito

El Fondo Monetario Internacional detecta en España las primeras señales de una “ligera sobrevaloración”, si bien destaca que todavía se está lejos de una nueva burbuja. “Aunque aún no hay evidencia clara de una desviación significativa, las autoridades necesitan estar vigilantes”, dice el Fondo.

El encarecimiento de la vivienda no se ve acompañado de un incremento del crédito. El endeudamiento privado no sube y el saldo con el exterior es positivo. No obstante, el valor de los inmuebles preocupa. En primer lugar, porque tan pronto como los precios repuntan con fuerza, el propietario se cree más rico y deja de ahorrar. En la actualidad la tasa de ahorro se sitúa en mínimos históricos tras haber tocado máximos durante lo peor de la crisis.

Conforme se vayan afianzando estos escenarios alcistas, se corre el peligro de que la revalorización pueda conducir a una confianza excesiva en el valor del ladrillo y, por tanto, a una espiral de relajación en la concesión del crédito y en los criterios para construir. “Nunca se debe infravalorar la velocidad con la que toman impulso estos procesos”, explica un alto cargo de la Administración.

Otra comparativa se elabora a partir de medias históricas y examina, por un lado, la relación entre los precios de la vivienda y las rentas de las familias y, por otro, el coste de la vivienda con relación al del alquiler. A la luz de estas variables, el Fondo concluye que a finales de 2017 estas ratios se encuentran “aproximadamente en los mismos niveles de mediados de 2003”.

Recomiendan que los supervisores españoles deberían adquirir nuevos poderes para poder limitar la concesión de hipotecas, en función del valor de la vivienda, la renta del prestatario o los plazos del crédito. De hecho, el Gobierno de Pedro Sánchez está preparando un decreto para dotar al Banco de España de estas capacidades.

El FMI subraya que esta vez la recuperación de los precios inmobiliarios no está ligada a una bonanza en la construcción, que fue lo que realmente canalizó el endeudamiento desaforado, sobre todo con el exterior. La actividad del ladrillo aún representa en el PIB la mitad de lo que era antes de la crisis, dice. Y la mayoría de las compras se dan en la vivienda usada, no en obra nueva. A pesar de que en algunas ciudades los precios causan alarma, se trata de subidas muy focalizadas en municipios y zonas donde la demanda está muy concentrada: “Entre 2014 y 2017 los precios se han aumentado un 15%, impulsados por las rápidas recuperaciones de ciudades como Madrid y Barcelona”, apunta el informe.

Entre las recomendaciones que hace el Fondo, insta a que haya un saneamiento de los balances de las empresas de la construcción, en algunos casos todavía dañados por la crisis y con altas tasas de morosidad. Anima a fomentar la contratación de hipotecas a tipo fijo para proteger a los endeudados de futuras alzas en los tipos de interés. Pide asegurar que se utilizan bien los criterios de acceso a la vivienda social y los subsidios al alquiler. Y considera que se precisa mejorar la regulación de los desarrollos urbanísticos para romper con las restricciones que existen en la oferta.