Noticias Por qué comprar o alquilar una vivienda vuelve a ser sólo para 'privilegiados'


Publicado el 9 de enero de 2019 (Fuente Público) por ZAV



Las claves, de un mercado cada vez más inaccesible, son los empleos precarios y mal pagados. Nosacercamos a los niveles previos al estallido de la burbuja inmobiliaria

Comprar una vivienda se ha vuelto otra vez casi imposible. Los precios, en algunas zonas de España, se acercan progresivamente a los existentes antes del estallido de la burbuja en 2007. Y los alquileres han subido todavía más. Con la particularidad de que ahora los sueldos, sobre todos los de los jóvenes, son bastante peores y los contratos, más precarios.

El último año en que cayeron los precios de la vivienda fue 2014. A partir de ese momento, impulsados por la incipiente recuperación económica y la creación de empleo, empezaron de nuevo a subir. De una forma muy significativa, además. Según Tinsa, sólo en el último trimestre de 2018 lo hicieron nada menos que un 5,8% en el conjunto de España. Nunca se había registrado un incremento interanual tan fuerte desde el mismo periodo de 2007.

En general, los precios de la vivienda siguen por debajo de 2007; concretamente, un 34,7%. Pero hay mucha disparidad: en Baleares, por ejemplo, la diferencia es todavía del 21,4%, mientras que en Castilla-La Mancha llega al 52,3%. Aunque con excepciones, el centro de las grandes ciudades y la franja costera son los que están tirando con más brío del mercado, hasta el punto de que empiezan a dar síntomas de agotamiento.

Los síntomas de agotamiento no aparecen, al menos de momento, en aquellos sitios donde la evolución de los precios ha sido más pausada, como Valencia o Málaga. Hay que tener en cuenta que los dos principales municipios españoles han experimentado subidas muy bruscas y muy rápidas. En sólo cuatro años, los que van de 2014 a 2018, el encarecimiento medio de la vivienda en Barcelona fue del 33,5% y en Madrid, del 27,8%, ambas muy por encima de la media nacional (17,8%).

No hay más que ver el precio por metro cuadrado: 4.178 euros de media en Barcelona y 3.404 en Madrid. Con distritos que sobrepasan, a veces de largo, los 5.000 euros. Teniendo en cuenta la precariedad reinante en el mercado laboral, el acceso a la vivienda en propiedad en esas circunstancias es prácticamente una quimera. De ahí que desde algunos ámbitos se hayan demandado políticas públicas que ayuden a paliar cuanto antes la situación.

Tanto la vivienda usada como la nueva suben de forma notable, pero la usada (7,3%) más que la nueva (6,1%). Se da la circunstancia, además, de que el 90% de las compraventas corresponden a segunda mano, según Servihabitat.

El esfuerzo que debe realizar la familia que desea acceder a una vivienda es ya muy importante: sus ingresos de 7,6 años. Pero, claro, si además suben los tipos de interés y/o las comisiones de las hipotecas, el esfuerzo exigido crecerá. De ahí que tantas personas no tengan más remedio que vivir años y años de alquiler, aunque esto no es precisamente una ganga y menos aún de un tiempo a esta parte.