Noticias El convento de Jerusalén se convertirá en un hotel y una residencia


Publicado el 24 de julio de 2019 (Fuente El Periódico) por ZAV



La compra de este inmueble por parte de la empresa Bancalé tiene como finalidad la construcción de un hotel y una residencia

El futuro del convento de Santa María de Jerusalén, en el número 10 del paseo Isabel la Católica y muy cerca de La Romareda, está prácticamente escrito, aunque aún tardará en hacerse realidad. La compra de este inmueble por parte de la empresa Bancalé, del empresario aragonés Juan Fabre, tiene una finalidad que, según ha podido saber este diario, pasa por reconvertir esa parcela en un mix de usos, con la construcción de un hotel y de una residencia en esos más de 20.000 metros cuadrados de superficie ubicados a escasos metros del estadio de La Romareda y del hospital Miguel Servet.

Ahora todo pasa por un proyecto, sobre todo el de la residencia, que podría dedicarse tanto a mayores, en alza en la ciudad y en el mercado en general, como a jóvenes, universitarios especialmente, a los que ofrecer alojamiento en régimen de alquiler a precios asequibles en un entorno inmejorable: la línea del tranvía al lado, una dotación de servicios privilegiada y el campus a pocos minutos. Demanda hay en Zaragoza, pero esto se verá conforme avance el proyecto, si es que no se ve varado por la tramitación administrativa.

Si Fabre quiere construir un hotel antes se debe aprobar una recalificación del suelo. Por otro lado, la intención de catalogar el inmueble sigue su curso en el consistorio. Si este expediente llega a la Comisión de Patrimonio y se cataloga, tendrá muy complicado sacar la rentabilidad al terreno.

Lo que parece obvio es que la intención de su propietario es la de construir y luego obtener rentabilidad con el arrendamiento, al hilo de otras operaciones similares que la firma aragonesa está cerrando en otras ciudades de España. El uso para oficinas, según las fuentes consultadas, está absolutamente descartado (se considera que la oferta en la ciudad, y en zonas mejor situadas es muy alta y competir es complicado), y que esa segunda operación, dar con una empresa que explote esas instalaciones, está en una fase inicial.