Noticias La construcción entra en recesión tras dos trimestres de caída en el PIB de 2019


Publicado el 10 de febrero de 2020 (El País) por ZAV



Tras cinco años de crecimiento, el sector encadena dos trimestres de caídas

La construcción ya encadena dos trimestres seguidos en negativo en el cierre de 2019. Según datos del INE, ha entrado en recesión pero no ha descendido el empleo de este ramo, que registra una intensa desaceleración, pero sin llegar a destruir puestos de trabajo.

La inversión en construcción ha pasado de avanzar a tasas anuales del 7% a retroceder un 3,5% al cierre de 2019. Si se toma solo la construcción de vivienda, rozaba crecimientos del 12% hace un año, y ahora solo suma un 3%. Es decir, pierde mucho fuelle pero no cae.

Las encuestas de confianza del sector empeoraron en el último trimestre. Los visados de obra nueva han perdido vigor en el acumulado de doce meses. Y todo ello coincide con un enfriamiento en las compraventas de vivienda, que arrastran cuatro meses consecutivos de caídas interanuales y pueden cerrar el año con el primer retroceso desde que empezó la recuperación en 2013. Incluso así, 2019 será el segundo año con más viviendas vendidas desde el estallido de la burbuja tras 2008.

“En los últimos meses la pérdida de impulso ha sido mayor de lo que se esperaba, lo que ha generado cierto temor a un cambio de ciclo en el sector. Han contribuido la entrada en vigor de la nueva ley hipotecaria, el deterioro de la confianza y la ralentización de la actividad y el empleo. Pero esperamos que esta desaceleración sea transitoria. Nuestro escenario central apunta a una estabilización del mercado con moderados ritmos de crecimiento, lo que además hará el ciclo más sostenible”, afirma Nuria Bustamante, directora de Economía Española de Bankia Estudios.

Aunque con menor fuerza, los factores que empujan la demanda todavía crecen y deberían seguir tirando de la construcción. Siguen aumentando el empleo, las rentas de las familias y el número de hogares. También hay más gente migrando a las grandes ciudades, se dan unas buenas condiciones financieras y los precios del alquiler son altos y deberían animar a la inversión. Los expertos insisten en que de momento no hay nada que apunte al desastre. Tampoco se están observando excesos que luego haya que ajustar como los que ocurrieron con la burbuja. Ni en el endeudamiento ni en el número de casas construidas.

Otro factor distinto es la incertidumbre. “Desde la segunda parte de 2019 se han enfriado las ventas por la incertidumbre. Una parte es internacional, que ya parece resolverse. Pero todavía hay muchos pequeños y medianos inversores a la espera de cómo regula el Gobierno el mercado inmobiliario. Si se materializa todo el acuerdo de PSOE y Podemos, muchos podrían no invertir”, dice Fernando Encinar, jefe de estudios de Idealista.

Fuentes de la construcción afirman que también se ha producido una fuerte subida de costes laborales al no encontrar trabajadores, sobre todo especializados.