Noticias La venta de pisos se paraliza en Aragón y afronta un futuro incierto


Publicado el 28 de marzo de 2020 (El Periódico) por ZAV



El sector da por perdidos marzo y abril pero descarta una crisis como la del 2008

La crisis del coronavirus ha frenado en seco la compraventa de viviendas en todo el país. Y lo peor es que muchos de los que tenían en mente adquirir un piso podrían posponer su decisión de compra por la incertidumbre generada por la pandemia o sus efectos en el mercado laboral. Por supuesto, el sector da por perdidos marzo y abril y alerta de que este primer semestre será el peor desde el 2009 o el 2010. En Aragón, los expertos estiman una caída anual de entre el 15% y el 20%, pero subrayan que esta crisis «temporal» no tendrá nada que ver con la iniciada en el 2008.

«El parón está siendo absoluto, las inmobiliarias no pueden enseñar sus pisos y la gente está encerrada en casa, así que el efecto inmediato será un descenso directo de en torno al 15%», subraya Luis Alberto Fabra, director del Grupo de Análisis del Mercado Inmobiliario de la Universidad de Zaragoza y del portal MiAragon.es

En este mismo sentido se manifiesta el presidente del Colegio Oficial de Agentes de la Propiedad Inmobiliaria (API) de Aragón, Fernando Baena, que da «totalmente por perdido marzo y como mínimo dos meses más». «De todos modos no creo que haya que dramatizar porque no estamos para nada en el mismo escenario que en el 2008», añade.

«Todo parece indicar que el paro subirá notablemente, así que el grado de recuperación será lento», asegura Fabra. No obstante, Baena apunta que todo dependerá de cómo afecta la pandemia a la confianza del consumidor y de cuánto tiempo tarda la ciudadanía en olvidar la crisis: «Quién sabe, tal y como va a estar la bolsa y la renta fija la gente igual apuesta por invertir en vivienda». A este respecto, el responsable de la inmobiliaria oscense Pirineos Casa, Javier Caudillo, está convencido de que los pisos se van a convertir «más que nunca en un valor refugio».

Las consultoras inmobiliarias nacionales aseguran que el frenazo en la demanda de pisos afectará directamente a los precios, provocando una intensa bajada aunque sea temporal. En Aragón, los expertos reconocen que el impacto se dejará notar, pero consideran que no será muy intenso. «Los precios se corregirán a la baja, pero no de forma significativa, explica Fabra. Y en este mismo sentido se manifiesta Baena, que como mucho estima un leve descenso o un «estancamiento» de los precios.

Además de la compraventa, el estado de alarma también podría ralentizar la construcción de nuevas viviendas debido, entre otras cosas, a la parálisis en la tramitación burocrática.