Noticias La venta de pisos trata de ponerse en marcha en Aragón tras dos meses paralizada


Publicado el 21 de mayo de 2020 (Heraldo de Aragón) por ZAV



En el primer trimestre se mantuvieron las operaciones en 3.364, pero el estado de alarma ha traído un desplome del 100%. Desde la semana pasada se pueden visitar viviendas en venta

El mercado inmobiliario sufre la incertidumbre del resto de la economía sobre la evolución de este año. Desde el pasado 14 de marzo el sector ha acumulado dos meses de inactividad. En Aragón, "en abril y mayo se han paralizado las compraventas, después de un primer trimestre normal, con los resultados de un mercado fuerte, que había dejado de crecer pero que se había consolidado en niveles máximos por encima de las 13.000 compraventas al año", explica Luis Fabra, profesor y experto inmobiliario.

El mercado inmobiliario aragonés registró un "buen comportamiento" entre enero y marzo. A pesar de que durante la segunda quincena de marzo se declaró el estado de alarma, los datos reflejan que como los Registros de la Propiedad siguieron funcionando, se pudieron.

"Nos hemos adentrado en una nueva fase como consecuencia de la crisis sanitaria, pero dejando una mercado sólido", reconoce Fabra. A comienzos de año, al aumento de compraventas se sumaba el de precios, que siguió creciendo entre enero y marzo, "manteniendo una notable intensidad y fortaleza". La tasa interanual se situó en el 8,69%.

Sin embargo, ahora resulta difícil hacer previsiones. En estos dos meses en los que no se han podido realizar nuevas operaciones, "la caída va a ser del 100%", afirma. "La realidad del mercado es la gran pregunta. Tras dos meses sin compraventas, qué mercado nos estamos encontrando ahora", plantea, consciente de que para muchas personas "sus expectativas económicas han cambiado". Un factor determinante en la compra será la evolución del paro.

El impacto se verá a medida que pasen los meses porque "nunca ha ocurrido una crisis sanitaria" para poder comparar. Y afirma que "no tiene nada que ver con la crisis económica de 2008". Ahora como aspectos más positivos destaca que esta llega con los tipos de interés en mínimos y "un crecimiento sano del mercado sin tanto endeudamiento".

El impacto final dependerá de la evolución sanitaria y la actividad económica. Calcula que "hasta que no haya una actividad del 90% no podremos ver la incidencia en el mercado inmobiliario" ya que son "casi los últimos" en recuperarse.