Noticias Los permisos para construir viviendas nuevas se desplomaron un 37% en marzo


Publicado el 28 de mayo de 2020 (El País) por ZAV



El primer mes afectado por la pandemia registra menos de 6.000 visados, la mayor caída interanual desde febrero de 2014

Poco a poco se van revelando todos los detalles de una foto general que muestra a un sector inmobiliario muy malparado como consecuencia de la crisis del coronavirus. Una vez conocido que el pasado marzo, el primer mes afectado por el estado de alarma, se vendieron menos casas, que estas se devaluaron y que, en consecuencia, también se resintió el mercado hipotecario, este jueves ha sido el turno de la construcción. Y de acuerdo con la estadística de visados de obra, en el tercer mes del año se pidieron permisos para edificar de 5.956 viviendas. Es una cifra baja, más propia de un mes de agosto cuando la actividad se frena mucho, y lo peor es la comparación con marzo de 2019: la caída interanual alcanza el 36,7%. Para encontrar un desplome mayor hay que viajar hasta febrero de 2014.

Ninguna de las categorías que contempla la estadística publicada este jueves por el Ministerio de Transporte, Movilidad y Agenda Urbana registra una evolución positiva. En marzo se pidieron menos permisos para construir unifamiliares, la pendiente se volvió más pronunciada en el caso de los pisos en bloques y el desastre todavía fue mayor en los permisos para reformas y restauraciones.

El batacazo era por todos esperado. Las empresas constructoras, sobre todo las pequeñas y medianas, ya avisaron de que la epidemia y las medidas para contenerla estaban dificultando gravemente su actividad. Y con grandes obstáculos para seguir siquiera con las obras en curso, más complicado parece todavía preparar nuevos proyectos. De vuelta a las cifras de marzo, la caída de casi el 37% en los permisos de nuevas viviendas agrava el declive de un sector que ya mostraba cierta tendencia a la baja desde el año pasado, cuando parecía haber alcanzado el cénit del ciclo de recuperación de la Gran Crisis.

El mal dato conocido este jueves compromete además las cifras del primer trimestre del año en su conjunto. La catástrofe de marzo se suma a un enero y un febrero discretos. Aunque durante los años de crecimiento el mantra del sector fue que la velocidad de crucero en España está en el entorno de las 150.000 viviendas nuevas al año —una cifra considerada saludable, frente a las más de 850.000 en el pico de la burbuja de principios de siglo—, la realidad es que casi nadie aspiraba a alcanzar esa cifra viendo que la actividad había comenzado a ralentizarse el año pasado. Algunas previsiones situaban 2020 en el entorno de las 120.000 casas nuevas, pero las cifras de enero a marzo, el sombrío pronóstico que se augura en el siguiente trimestre y la incertidumbre sobre cuándo comenzará la recuperación económica hacen que ese vaticinio parezca de otro mundo.