Noticias La vivienda de obra nueva gana terreno a la usada y mantiene el precio al alza


Publicado el 25 de octubre de 2020 (El Economista) por ZAV



Creció tres puntos en julio y acaparó el 20,7% de las operaciones

A pesar de la llegada del Covid el ladrillo está demostrando, por el momento, una alta resiliencia, ya que frente a las caídas abruptas de precios que se esperaban por la pandemia, la vivienda ha seguido subiendo hasta la fecha.

Según los últimos datos del INE, que recoge la evolución hasta el cierre de junio, el precio medio de la vivienda cerró el segundo trimestre del año con un incremento del 2,1%.

De este modo se encadenan 25 trimestres de subidas, o lo que es lo mismo, desde el primer trimestre de 2014 no se registran en España caídas de precios. En el caso de la obra nueva, los precios entre abril y junio crecieron en tasa anual el 4,2%, mientras que la vivienda de segunda mano lo hizo un 1,8%.

De hecho, los incrementos de precios en tasa anual llevan siendo mayores en el caso de la obra nueva frente a la usada desde el cuarto trimestre de 2018. Si bien, es cierto que ya en el primer trimestre de 2019 se inició un periodo de desaceleración de este encarecimiento en ambas tipologías de vivienda, que se ha visto reforzado por la crisis sanitaria y que probablemente terminará en un ajuste de los precios, al menos en el caso del producto usado, al cierre del año, según las previsiones de los expertos.

"La evolución esperada de precios es a la baja, especialmente en un contexto de pobres expectativas macroeconómicas y de previsible debilidad de demanda. Paulatinamente se dan ajustes generales en precios que, asumiendo la situación descrita, continuarían en los próximos trimestres", explica Rafael Gil, director del Servicio de Estudios de Tinsa. Si bien, por el momento, el comportamiento de la obra nueva está siendo positivo.

Según los datos de la red de Century 21, en junio, cuando se inició el desconfinamiento, las ventas crecieron un 80% respecto a mayo. "En julio el incremento fue del 22% y en agosto ya tuvimos más operaciones que en 2019, lo que nos ha sorprendido gratamente, ya que los meses de veranos suelen ser un periodo de menor actividad", asegura el directivo, que señala que "la obra nueva está destacando y estamos detectando mucha demanda".

Según Sousa, existen distintos factores por los que esta tipología de vivienda está resistiendo bien a la crisis y aguantando precios. "La necesidad y demanda de obra nueva está muy por encima de la oferta disponible. Además, muchos de los promotores están preparados para tener picos de transacciones más largos, lo que hace que los precios se mantengan y sean estables.

Además de registrar un mayor incremento de precios, la obra nueva está también ganando un mayor protagonismo en el total de las operaciones ejecutadas. Así, mientras que en junio representaron el 17,6% de las transacciones, según los datos del INE, en julio este porcentaje ha crecido superando incluso la barrera del 20% y alcanza el 20,7%.