Noticias Cuatro fondos americanos agitan el interés por los suelos de Zaragoza


Publicado el 21 de diciembre de 2020 (El Periódico) por ZAV



El sector de la construcción confía en que «no sea un espejismo» el aterrizaje de firmas extranjeras

Zaragoza está en el punto de mira de algunos de los inversores extranjeros que más están apostando por España para la adquisición de activos. Como gigantes de la talla de Aedas Homes, firma tras la que está el capital del fondo estadounidense Castlelake (de Mineápolis), o el recién llegado a la capital aragonesa, la multinacional americana, Harbert Management Corporation (HMC), con la adquisición del solar contiguo a la plaza de toros de La Misericordia y el céntrico paseo María Agustín.

A estas dos compañías habría que añadir, Inmoglaciar, que tiene en su capital social otra firma estadounidense, Cerberus, con el 75% de las mismas. Este inversor americano, no es que se haya fijado en Zaragoza, es que bajo el paraguas de Inmoglaciar están los activos que atesoraba la sociedad inmobiliaria del BBVA, Anida, y a las que la crisis dejó varadas a la espera de un resurgir como el actual. El cuarto es Bain Capital, cuyos activos en suelo urbano los gestiona Altamira después de adquirirlos a Ibercaja en el 2017.

HMC pretende levantar 117 pisos en el suelo contiguo a la plaza de toros y con fachada al paseo María Agustín. Según Carlos Pérez, de Gestihabitat, el dueño actual se interesó por esta parcela «en el 2017» e hizo efectiva la compra «en enero del 2018». Desembolsó una cantidad cercana a los 13,5 millones de euros por ella.

Su adquisición trajo consigo la contratación de una empresa local, Gestihabitat, que es la que se encarga de promover y comercializar su construcción. Esperan obtener la licencia de obras este mes o en enero, y comenzar los trabajos en primavera.

Se repite el mismo patrón que en la llegada de Aedas Homes o de Cerberus: los inversores tienen dinero pero para construir necesitan de otras empresas y para ello las buscan en la ciudad. Es por eso que para el sector de la construcción este aterrizaje es «una noticia positiva», no una amenaza por la competencia que se podría entender.

Así lo aseguró a este diario el presidente de la Confederación de Empresarios de la Construcción en Aragón, Juan Carlos Crespo, quien apostilló que este desembarco, en ocasiones, está más relacionado con la venta de activos que estaban en la cartera de los bancos. «Esta ciudad lo que necesita es actividad y emprender un nuevo rumbo», afirmó, al tiempo que remarcó sus dudas sobre «si serán inversiones puntuales o estables». «Esperemos que no sea un espejismo, que venga para quedarse y que la Administración ayude a agilizar la tramitación, para no perder inversiones tan importantes porque para cada proyecto se necesitan entre ocho y diez meses de trámites», señaló.