Noticias El ladrillo vuelve a tener hambre


Publicado el 6 de febrero de 2021 (El País) por ZAV



Las dificultades para encontrar suelo y financiación actúan como un catalizador para formar promotoras inmobiliarias más grandes: Neinor y Quabit han dado el primer paso

El anuncio de absorción de Quabit por Neinor Homes en el arranque del año alumbra una superpromotora inmobiliaria. La suma de fuerzas de ambas deja cifras líderes en casi todos los parámetros del mercado y los expertos creen que abre la espita a la reconfiguración del sector. El acceso a materia prima (suelo) y a financiación, complicado por la pandemia, aconseja encontrar nuevas sinergias. “Hay caldo de cultivo para que se pueda ver alguna operación más”, resume Juan Antonio Gómez-Pintado, presidente de la Asociación de Promotores Constructores de España. Por si quedaban dudas, David Martínez, consejero delegado de Aedas Homes, las despejaba esta semana: “Estudiamos y analizamos todo tipo de operaciones”, dijo el jueves en una conferencia con inversores.

“La gestión de las compañías era muy diferente, menos profesionalizada”, recuerda José Ignacio Morales Plaza, consejero delegado de Vía Célere.

“Sumado a una falta de prudencia en lo que a endeudamiento se refiere, tuvo consecuencias muy negativas”, añade. “El capital en estos momentos es mucho más internacional”, incide Samuel Población, director nacional de Residencial y Suelo de la consultora CBRE.

El peso del ladrillo recae en firmas de nuevo cuño, aunque sobrevive alguna histórica, y es habitual ver en el capital compañías de inversión extranjeras. Es el caso de Neinor y Aedas, cuyos accionistas de referencia son, respectivamente, los fondos Orion y Castlelake. En Vía Célere, la entrada del fondo Värde Partners desencadenó la fusión con Aelca en 2018, una primera concentración del sector. Sin embargo, la pandemia aplazó el objetivo de salir a Bolsa en 2020. Junto con estas tres, que lideraron las entregas de viviendas el año pasado según datos facilitados por las empresas, aparecen entre las mayores promotoras dos firmas con rasgos singulares. Amenabar, fundada como constructora en 1981, se mantiene como una compañía familiar pero maneja un gran volumen de negocio. Metrovacesa también es un nombre con peso.

El suelo, materia prima fundamental para las promotoras, es el gran catalizador según Ignacio de la Torre, socio y economista jefe de Arcano. “Cualquier empresa lo necesita para seguir entregando casas”, avisa el experto, “y a veces es más barato comprar una compañía con un buen banco de suelo que adquirirlo en una subasta”. En atención a las reservas de suelo, dos firmas en un segundo escalón del negocio se han hecho un hueco destacado en el sector. Kronos, nacida en 2017 de la asociación del inversor libanés Saïd Hejal con algunos directivos procedentes de Grupo Lar, tiene parcelas para 15.800 casas. Su actividad en 2020 también fue notable: entregó 596 viviendas para unos 200 millones de facturación. La segunda es Habitat, una histórica superviviente como Metrovacesa, aunque en su caso sí pasó por la bancarrota. En 2018 el fondo Bain Capital le dio nuevos bríos y tiene suelo para unas 11.000 viviendas.

¿Y cómo afecta la pandemia? “El sector está saliendo reforzado desde el punto de vista de la actividad”, considera Martínez, el consejero delegado de Aedas, “la sociedad ha comenzado a valorar más que nunca el espacio de vida que representa su casa”. “Me atrevería a decir que esta no es nuestra crisis, la viven más cerca otros sectores”, señala Gómez-Pintado.