Noticias El reloj inmobiliario de Caixabank marca la vuelta al ciclo alcista de la vivienda en 2022


Publicado el 18 de febrero de 2021 (El Confidencial) por ZAV



El reloj inmobiliario de CaixaBank marca cómo dos años y apunta hacia un ciclo mucho más corto que el anterior

El reloj inmobiliario de CaixaBank marca cómo serán las horas del sector inmobiliario en los próximos dos años y apunta hacia un ciclo mucho más corto que el anterior, el vivido desde que estalló la burbuja inmobiliaria en 2008. En 2022, según sus previsiones, el mercado residencial volverá a la senda alcista o expansiva, con crecimientos de los precios y de la venta de casas.

A diferencia del ciclo anterior, el residencial, en apenas cuatro años habrá completado las cuatro fases del ciclo —desaceleración, contracción, estabilización y expansión—, y en 2022 estaremos hablando, de nuevo, de incrementos de precios y de ventas, según las previsiones que ha puesto sobre la mesa este jueves CaixaBank durante la celebración del Encuentro de Financiación Inmobiliaria de Madrid (Efimad).

A lo largo del ciclo inmobiliario, durante el periodo de desaceleración siguen subiendo los precios, pero ya se observan las primeras caídas de las ventas. Fue lo que sucedió en España en 2007 y 2008, justo antes de que estallara la burbuja inmobiliaria. Posteriormente, el mercado residencial entró en fase de contracción con caídas de ventas, que se extendió desde 2009 hasta 2013 y, ya en 2014, se comenzó con la entrada en la fase de estabilización, con incrementos de las ventas.

Esta fase, que apenas duró un año, dio paso a la última fase del ciclo, la de expansión, con la vuelta de los incrementos de precios y crecimiento de las transacciones (2015-2018). En 2019, sin embargo, las estadísticas comenzaban a mostrar un punto de inflexión en el mercado, un ligero cambio de tendencia que apuntaba, de nuevo, a la desaceleración. De hecho, mientras los precios mantenían su tendencia alcista, a cierre de 2019 se produjo la primera caída anual de ventas en cinco años.

En este ciclo, a diferencia del anterior, la irrupción del coronavirus ha provocado que el reloj inmobiliario haya acelerado su paso, ya que la desaceleración prevista de cara a los dos o tres próximos años, con caídas en las ventas e incrementos de precios, ha provocado que en 2020, y debido a la pandemia, se haya producido una caída aún mayor de las transacciones y las primeras caídas de precios en algunas tipologías —la vivienda nueva ha aguantado el revés de la crisis—. Según las previsiones de CaixaBank, durante los dos próximos ejercicios, se seguirá acelerando el paso de una fase del ciclo a otra, puesto que para 2021 hablan de estabilización con incrementos de ventas y caídas de precios, para volver, ya en 2022 —apenas tres años después del giro bajista del sector—, a la senda de crecimiento y de expansión, con nuevos incrementos de precios y de las ventas.

Para este año, desde el departamento de estudios de la entidad, prevén que la compraventa de viviendas crezca un 4% y que los precios sigan a la baja con un ajuste del 2%, más acentuado en la primera mitad del año. Según el reloj inmobiliario de CaixaBank, en 2020 volverían las subidas de precios. Unas perspectivas que coinciden, por ejemplo, con las de la agencia de calificación Fitch, que espera, para este ejercicio, caídas de precios entre el 4% y el 6%, si bien, para 2022, las perspectivas son mucho más positivas, ya que prevé que, con la llegada de la vacuna y el crecimiento del PIB, la caída de precios tocará suelo y comenzará la recuperación.

A favor del sector, a juicio de CaixaBank, juegan una posición de partida mucho más sólida y sin exceso de oferta, un sector constructor con prácticamente el mismo número de afiliados que hace un año o los fondos europeos que, en su opinión, darán un importante impulso al sector.