Noticias El desplome del precio del suelo urbano anticipa una "pequeña caída" de la vivienda en 2021


Publicado el 16 de junio de 2021 (El Diario) por ZAV



Los precios del suelo y la vivienda han estado históricamente relacionados, aunque el suelo no es el único factor que influye en lo que cuestan los pisos

El precio del suelo urbano se desplomó en toda España en el primer trimestre de este año, llegando a su nivel más bajo desde 2004, momento en el que empieza la serie histórica. Según los datos publicados este miércoles por el Ministerio de Transportes y Agenda Urbana, el metro cuadrado se vendió a una media de 136 euros, frente a los 164 de 2020 y los 160 de 2019. La caída de precio se reparte por toda la geografía y es especialmente pronunciada en Zaragoza, Cuenca, Granada y Valladolid. También afecta a las grandes zonas urbanas: Madrid, Barcelona, Valencia, Málaga y Sevilla registran descensos superiores al 10%.

¿Podemos esperar caídas en los próximos meses? Sí, pero no tan rápido pues el precio del suelo no es la única variable que influye en lo que cuestan los pisos. María Romero, directora de Economía de Analistas Financieros Internacionales (Afi), resalta que sí hay relación entre el precio del suelo y el de la vivienda, pero que no es perfecta. "Históricamente sí han estado relacionadas, aunque que los suelos caigan un 10% no significa que las viviendas vayan a caer de la misma manera", apunta.

"Son vasos comunicantes. Cuando uno hace una promoción nueva en una zona muy deseada, el precio final puede estar determinado hasta en un 40% por el precio del suelo", dice Eduardo González de Molina, investigador de vivienda y asesor en el Ayuntamiento de Barcelona.

El coste de la construcción es prácticamente fijo y es por ello que iniciativas públicas recientes, como la del propio Ayuntamiento de Barcelona o la del Ministerio de Transportes, consisten en ceder suelo público a las promotoras para que construyan pisos y los exploten en régimen de alquiler asequible. Así les quitan uno de sus principales costes, pero las ciudades no pierden ese preciado bien.

"El problema del suelo y del vuelo, como lo llaman los técnicos, lo teníamos antes. Era una anomalía muy grande: el precio del suelo era muy superior al del vuelo, la construcción, debido a la especulación", añade el economista Alejandro Inurrieta, ex asesor del Ministerio de Economía. También apunta a que los actuales precios desplomados pueden estar relacionados con todo el suelo que está sacando al mercado la Sareb (la inmobiliaria pública que se quedó con los activos tóxicos de los bancos) y que, en cualquier caso, la estadística no es perfecta porque recoge valores catastrales y no de mercado. Desde 2011 el precio del suelo se ha mantenido bastante estable (a excepción de la caída de los últimos meses) y la vivienda en venta no ha parado.

Por la pandemia mundial el precio de la vivienda ofertada cayó ligeramente en 2020, pero ahora vuelve a subir. Sin embargo, el Consejo General del Notariado, que publica cada mes el número de compraventas y precios, informó en abril de una caída del precio medio del metro cuadrado hasta los 1.428.

Según estas cifras, la tendencia es que aumentan las transacciones y bajan los precios, lo que significa que se están vendiendo casas, pero más baratas que antes.

Desde Afi prevén que, si las transacciones siguen a este ritmo, los precios terminarán subiendo otra vez. Además, apuntan al efecto de los fondos europeos ya que el Estado dará subvenciones y beneficios fiscales a propietarios que rehabiliten su vivienda, lo que "impulsará la compra de vivienda usada para su reforma y posterior venta, llevando a incrementos en los precios y a un aumento en las transacciones".