Noticias Mapa de precios de pisos en los barrios de Zaragoza


Publicado el 7 de julio de 2022 (Heraldo de Aragón) por ZAV


Comprar una vivienda resulta más caro que hace un año

Los precios de los pisos siguen al alza en Zaragoza, cuyo incremento depende del barrio en el que se encuentren.

La subida de precios en Aragón en el último año se sitúa en una horquilla que va del 10,4% en Tinsa al 18% del Consejo General del Notariado, pasando por el 5,5% de Sociedad de Tasación. Aragón fue la segunda comunidad en la que más subieron los precios entre abril y junio.

La evolución de la situación económica influirá en la de los precios a lo largo de la segunda mitad del ejercicio. "Este mes se ha notado más ralentización en la comercialización", ha afirmado Rafael Espés, técnico de la tasadora en Zaragoza.

Pese tendencia habida hasta mayo, según los últimos datos publicados por los notarios, las compraventas siguieron creciendo en Aragón en mayo, con un alza del 12,5%. La subida de precios en Aragón la segunda mayor para los notarios, solo superada por la del 22% en Canarias.

En barrios consolidados como Delicias o La Almozara se han crecido un 11,8% el primero y un 9,7% el segundo, siendo los precios más bajos de la capital con 1.366 y 1.420 euros el metro cuadrado. La obra nueva se concentra en el llamado 'barrio del AVE', junto a la Estación Intermodal. Tras la entrega de llaves de Torre Zaragoza está prevista este verano la del edificio ADN, entre otras promociones pendientes.

Parque Venecia se considera un barrio consolidad. Los precios han registrado un alza del 7% hasta rozar los 1.400 euros por metro cuadrado. El centro cuenta con los precios más caros, con el suelo a 1.899 euros el metro cuadrado, pero se ha mantenido desde hace tiempo con estabilidad de precios.

La Sociedad de Tasación se ha centrado solo en la obra nueva, donde cifra en un 5,4% el alza de precios en el primer semestre del año.

Desde Tinsa se considera que el incremento progresivo de los tipos de interés puede derivar en una moderación gradual de la demanda de vivienda que desaceleraría el incremento de los precios del producto residencial.